lunes, 17 de febrero de 2014

16.

Todos los chicos menos Zayn estan comiendose en helado. A los muchachos les ha gustado mucho. Tanto, que ya van por la tercera tarrina.
-¿Y esto es chocolate?- pregunta Liam.

Ari asiente. Es la primera vez que ven a Liam sonriendo.
-Pues esta muy bueno- dice Niall-. Deberíamos llevarlo al Monte Olimpo. Quiza así al abuelo se le pase un poco el mal humor.

Todos se rien por eso. Estan pasando un rato muy divertido con las chicas.
-¿Y esto otro que es?- pregunta Harry mientras coge el bote del sirope de chocolate.
-Eso tambien es chocolate.

Louis extiende la mano y le quita el bote a Harry para echarse una gota en el dedo, luego se lo mete en la boca haciendo que sus amigos se rian.
-Oye, ¿donde esta Zayn?- pregunta Lucía.
-¡Callate! ¡No lo invoques!- chilla su amiga.

Todos se vuelven a reir. Los chicos estan conociendo la faceta divertida de las chicas. Eso les gusta. Nunca creyeron que iban a pensar eso de unas humanas pero se equivocaban. Estaban aprendiendo muchas cosas nuevas.
-Chicos- dice Ari-. Tenemos que hablar de una cosa.

Lucía mira a su amiga.
-El miercoles es el cumpleaños de Lucía.

De pronto, la nombrada tapa la boca a su amiga. Sabe sus intenciones. Organizar una fiesta en su honor. No quiere. Nunca le gustó celebrar su cumpleaños. De pequeña si porque recibía muchos regalos pero con el paso del tiempo se fue aburriendo de eso. Pero Ari quiere una fiesta. Es su amiga. Y se la merece así que la muerde la mano ante los cuatro chicos quienes estan intrigados por lo que esta pasando.
-¡Ay!- chilla Lucía por el dolor.
-Es su cumpleaños y tiene derecho a una fiesta.
-¿Cumpleaños?- pregunta Niall con una sonrisa.
-¿Cuantos cumples?- pregunta esta vez Louis.

Lucía se niega a hablar. No quiere una fiesta.
-Cumple dieciocho. Sería mayor de edad. Es una edad muy importante para los humanos- dice Ari-. Hay que montar una fiesta.
-¡Ariadna!- chilla Lucía.

Liam tiene de nuevo la cara seria que tiene siempre. Pero Ari le hace pucheros. Tiene que conseguir la fiesta para Lucía.
-Esta bien- dice Liam finalmente.
-¡Toma!- chillan Niall y Harry. Estaban deseando una ocasion así para montar una fiesta en casa.
-¿De verdad?- dice Ari. Ha sido muy facil.
-No hace falta- dice Lucía.
-¿Que no hace falta?- dice Ari.

Lucía bufa. No quiere discutir en ese momento eso. Ya se las apañara para cancelarlo.
-Pero con una condición- dice Liam.

Ari se gira. Ya decía que había sido muy fácil.
-La casa es de Apolo. Tienes que pedir permiso a Zayn.
-¡Lucía! ¡Ve a pedirle permiso a Zayn!- dice Ari.
-¿Yo? Tu eres la que quiere montar la fiesta.

Ari suspira. Era cierto. Pero no podía. Zayn no quería que la vidente tuviera razon. Y ella le había dicho que no le hablase ni que le mirase.
-Vamos, Ariadna- dice Louis mientras se levanta para obligarla a ir-. Ve a pedirle permiso.

Ari fue empujada por Louis hacía el pasillo de la casa.
-Esta en el taller.

Ari mira a los chicos quienes sonrien. Tiene que hacerlo. Se acerca a la puerta del taller y entra. Se encuentra a Zayn sin camiseta frente a un lienzo sin pintar. Por el reflejo de la ventana puede ver que el chico tiene cara pensativa.
-Hola- dice Ari.

Zayn se gira con rapidez y ve a Ari. Sonrie pero luego quita la sonrisa para dar paso a una cara más seria.
-¿Que quieres?

Ari entra un poco más en la habitación.
-¿Vas a pintar?
-Lo intento. Pero no me viene la inspiración. ¿Que quieres?

Ari traga saliva.
-El cumpleaños de Lucía es el miercoles y me preguntaba que si...
-Si puedes hacer una fiesta para ella- responde seco-. Ahora vete. Como te he dicho estaba intentando pintar un cuadro.

Ari le mira. A él y a su espalda definida.
-Esta bien- responde-. Gracias.

Tras esta conversacion ella se va de la habitación. Y Zayn coge el pincel para dar la primera pincelada de pintura sobre el lienzo. Ha encontrado su inspiración.

Las chicas estaban en la cama ya. Lucía había oído como los chicos ya habían vuelto de ir con Prometeo y con el Hipogrifo de Harry Potter, como Ari llamaba al águila llamada Ethon.
Lucía no podía dormir. Tenía demasiado calor. Y ya había pasado un rato de que los chicos se habían ido a la cama. Quizá podía darse un baño sin que nadie se diese cuenta.
-Ari- susurró.

Su amiga no se movió. Estaba realmente dormida. Lucía tendría que ir sola. Cogió el bikini y se metió en el baño. Se cambio despacio para no hacer ruido. Si alguno de los chicos la pillaba no podría saltar por el acantilado. Salió del baño y del cuarto en silencio. Miraba por el pasillo que del cuarto de algo no de los chicos no hubiera luz. Llegó al salón y asomó la cabeza. Se sentía una espia. Tampoco había nadie. Fue al jardín y cuando cerró la puerta que lo separaba de la casa dio un salto. No había sido descubierta.
-¿Vas a saltar?- preguntó Louis.

Lucía se giró. Si. Si la habían descubierto.
-Hola- dice ella.

Louis tiene cara de preocupación.
-¿Vas a saltar?
-¡Es que tengo mucho calor!
-Esa no es excusa.
-El otro día me dejaste saltar. ¿Por que hoy no?
-No. El otro día saltaste aunque yo no te dejara. ¿Por que haces lo que quieres siempre?

Lucía baja la cabeza. Louis parece cabreado.
-¿Vas a saltar?

Ella le mira. Si. Si va a saltar.
-Puedes bañarte conmigo.
-No. Te vigilare desde aquí.

Lucía pone una cara de decepción. El día que se estuvieron bañando juntos se lo pasó bien.
-Venga... Bañate conmigo.
-No.
-Por favor- insiste ella.

Louis deja que una sonrisa se asome por su cara.
-No. El agua esta fría- dice.
-No me vengas con esa que eres hijo de Poseidón.

Louis se rie. Eso le ha hecho gracia.
-No. Te vigilaré desde el muro.
-¿Como vas a verme desde aquí si es de noche?
-Soy dios. No tengo ningún límite- dice-. Pero ten cuidado aunque te vigile.

Lucía le mira. No quiere presionarle mucho. Si no se quiere bañar no le va a obligar.
-Esta bien.

Lucía se sube al muro de piedra y mira abajo. No esta tan oscuro. La luz de la luna ilumina mucho. Gira la cabeza para ver a Louis. Este parece preocupado. Ella vuelve a mirar al agua. El sonido de las olas le relaja y el olor de la brisa marina le llena las fosas nasales.
-Cuando salgas a la superficie gritame para que sepa que estes bien- dice Louis.

Lucía asiente y salta. Cuando llega al agua nota que esta fría. Es justo lo que necesita para contrarrestar el calor que sentía. Nada hacia la superficie y toma aire.
-¡Louis!- grita.

Despues se vuelve a sumergir varias veces. En todas grita al chico para que sepa que esta bien. No se lo había dicho que sabe que eso Louis lo agradece. Tras estar un rato en el agua decide salir.
-¡Louis! ¡Voy a salir!
-¡Esta bien! ¡Ve a las rocas! ¡Hay un sendero! ¡Es el camino más corto hacia la casa!

Lucía sonrie y empieza a bucear. Prefiere bucear a nadar. Cada vez que sale a la superficie le sigue gritando al chico que la sigue observando desde el muro. Pero cuando Lucía se vuelve a sumergir nota que algo se le ha enganchado al pie. No lleva las gafas de buceo pero abre los ojos. Ve como un tentaculo le ha agarrado el pie. Ella se asusta e intenta escapar pero el tentaculo tira de ella hacía abajo. Lucía intenta que eso le suelte el pie. Tiene que subir a la superficie. Louis debe de estar preocupado. Se va quedando sin aire. Lleva por lo menos dos minutos luchando contra el tentaculo que cada vez le va bajando más y más a las profundidades. Debe de llevar por lo menos dos minutos sin respirar. Cuando no puede hacer más fuerza por la falta de aire ve como Louis bucea hacia ella. Lleva algo brillante en la mano. Es un cuchillo. Llega a Lucía y baja a si pie. Ve el tentáculo y lo corta con el cuchillo. Después la agarra y la sube hasta la superficie donde ella coge una gran bocanada de aire.
-¿Que era eso?- chilla asustada.
-Tranquila, Lucía- dice Louis.
-¿Que era eso? ¿Me quería matar? ¡Me quería matar!- vuelve a chillar.
-Tranquila, Lucía- repite él.

Lucía se calla. Despues nota como Louis se acerca a ella y la sujeta la cara con las dos manos.
-¡Menos mal que estas bien!- grita- ¡Pensaba que te perdía!

Y la besa.

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