martes, 15 de abril de 2014

36.

Las chicas son escupidas por el calamar sobre tierra y luego este se esconde en el estanque que está a su lado. Ari se levanta del suelo y mira su cuerpo y el de su amigan estan cubiertas por un liquido espeso o baba cosa que hace que tengan nauseas. Su pelo está todo pringado y se le pega a la cara.
-¿Estamos en el laberinto?- pregunta Ari.

Lucía mira a su alrededor y observa los grandes pilares de piedra que tienen delante de sus ojos. Son muy altos. Demasiado. Forman una especiale de pasillos l.
-Parece ser que sí- contesta Lucía.
-¿Y ahora por dónde vamos?
-No tengo ni idea.
-Pues vamos cojonudas- dice Ari mientras intebta quitarse la baba de sus manos-. Tendremos que separarnos. Dame la mitad del colgante.

Lucía le da su mitad y la mira.
-¿Qué pasará si llega una antes aue la otra a Ares.
-Que mandará a sus hijos a por la otra- contesta Ari con una sonrisa.

Lucía intenta sonreír pero no lo consigue. A Ari le pasa lo mismo.
- Suerte- dice Lucía.

Luego se separan para ir cada una por su lado.

Ari va siguiendo su instinto para intentar llegar al centro del laberinto donde supuestamente encontrará al Minotauro pero espera no encontrarsele. Tiene que encontrar a Ares.
-¿Ares?- grita- ¿Ares?

Sigue caminando durante un rato sin parar de repetir su nombre hasta que escucha una voz.
-¿Ari?
-¿Zayn?
-¡Ari!
-¡Oh, Dios mio!- grita la chica- ¿Dónde estas?
-¡Creo que estoy a tu derecha! ¡En el pasillo de tu derecha!

Ari empieza a correr para buscar una salida que le lleve a la derecha para encontrarse a Zayn, quien parece cansado. Ari se lleva las manos a la cara para evitar las lágrimas pero no puede. Está frente a Zayn. Y está vivo. Empieza a correr y le abraza con fuerza.
-¿Tienes el rayo?- pregunta Zayn.
-Sí- susurra mientras le muestra el mitad del colgante-. Bueno, tengo la mitad. La otra mitad la tiene Lucía.
-Genial. Era justo lo que quería oír- dice Zayn con una sonrisa burlona en la cara. Parece que se está mofando de Ari hasta que el chico desvela su verdadera identidad: Brad, su ex novio. Su ex novio es el hijo de Ares que los chicos no conocían.
-¿Brad?- pregunta Ari mientras se aleja de él.
-El mismo- se ríe mientras le quita a la chica el colgante. Luego la agarra del brazo con brusquedad y la dirige por el laberinto-. Tranquila, yo te llevo hasta Ares.

A unos metros de allí, Lucía camina intentando llegar al centro del laberinto pero se desepera poraue cree aue ha pasado ya tres veces por el mismo camino. Suspira y luego grita. Espera que así se la ayude a llegar a donde esté Ares.
-¿Ares? ¿Dexter? ¡Tengo el rayo!

Pero nadie parece ayudarla por unos instantes hasta que ve una sombra alargada y copulenta en el suelo. Lucía se pone a temblar de miedo cuando reconoce al Minotauro. Está a escasos diez metros y ve el final de su vida ahí porque el laberinto fue construido para sacrificar catorce jóvenes al año, catorce jóvenes aue servían de alimento a la bestia pero esta no parece mostrar mucho interes en ella ya que le muestra con la mano que la siga y ella le hace caso. Le persigue a una distancia prudente por si acaso la ataca hasta que llegan a lo que parece ser el centro del laberinto. Es una explanada de tierra donde todos los pasillos acaban. En el centro hay una gran mesa donde hay tres sillas. En la del medio está Ares con una sonrisa por la llegada de Lucía. A su lado está Dexter. El dios mira al Minotauro que ha guiado a Lucía y le hace un gesto para que se retire. También observa un gran reloj de arena detras de las sillas.
-¡Que me sueltes, idiota!- oye a Ari gritar por unos de los pasillos antes de verla aparecer con Brad.

Lucía mira a su amiga sorprendida y parece que se comunican por la mirada. Brad era el hermano de Dexter que fracasó en su misión. Quizás estaba con Ari para conseguir el rayo. ¡Lucía sabía que era un imbécil!
-Aquí tienes la mitad del rayo- dice Brad después de tirar a su ex novia al suelo y mostrandoselo a su padre orgulloso.

Ares coge el colgante y lo mira sonriente.
-¿Y la otra mitad?
-Lo tengo yo- responde Lucía.
-Damele.
-Primero a los chicos- dice Ari levantándose del suelo.
-Las cosas no funcionan así, humanas- contesta Dexter con asco.
-El rayo.
-No te le vamos a dar hasta que nos muestres a los chicos.
-¡Oh! Estais perdiendo vuestro tiempo.
-Y tú el tuyo, Ares.
-Yo ya tengo la mitad del rayo. Vosotras, si tardais más podeis perder a los nietos de Zeus.
-Tic tac. Tic tac- dice Brad imitanto el sonido de un reloj.

Ari mira al gran reloj de arena y puede observar como la arena se remueve. De vez en cuando aparecen unas manos pegadas al cristal.
-Están en el reloj- dice Ari.
-Ya me he dado cuenta por el idota de ru exnovio.

Ares parece sonreír.
-¿No vais a sacar a vuestros amigos de ahí?- pregunta-. Son inmortales. No pueden morir. Sería muy buena idea maldecirles con pasar el resto de la eternidad en un reloj de arena. Puede llegar a ser muy agobiante estar sepultado con kilos, kilos y más kilos de arena.

Lucía mira a Ares y luego le lanza la otra mitad del rayo al suelo.
-Ya tienes el rayo.
-Genial- dice el dios antes de desaparecer con sus hijos y las dos mitades del rayo.

Ari y Lucía corren hacia el reloj de arena e intentan romper el cristal con los puños pero es imposible. Ari oye las voces de los chicos y se pone nerviosa. No sabe que hacer para sacarlos de ahí. De repente oye a su amiga arrastrar la silla en la que se sentaba Dexter.
-Apartate- la ordena.

Ari hace caso y Lucía golpea la silla contra el cristal que parece romperte un poco pero la silla queda destrozada. Ari coge la que usaba Brad y repite la acción. El cristal ya empieza a ceder. Ya empieza a escapar un poco de arena pero siguen sin ver a los chicos.
-La silla de Are- dice Ari mientras se acerca pero es demasiado pesada.

Lucía se acerca para ayudarla y entre las dos tiran la silla al reloj haciendo que este reviente y salga toda la arena junto a los chicos que parecen axfisiados. Todos tosen o escupen arena.
-¡Chicos!-grita Ari mientras se acerca a ellos.
-¿Estais bien?- pregunta Lucía mientras se acerca a Louis.

Zayn se levanta rapidamente y empieza a buscar algo.
-¿Y el rayo? ¿Dónde está el rayo?
-Se lo hemos dado a Ares.

Louis mira a las chicas.
-¿Qué? ¿Estais locas?
-¡Era lo único que podíamos hacer para salvaros!
-¿Cómo se os ocurre darle el rayo?-chilla Harry
-¿Queréis que acabemos todos muertos o qué?-grita Niall

Eran la primera vez que oían a Niall gritar. Lucía y Ari se miran,y la última, cansada de todo el día de hoy no puede callarse

-¿Tontas?-chilla-Tonta hubiese sido no darle el rayo y que hubiese ido a por nosotras cuando los únicos que nos protegiais erais vosotros y estabais atrapado en ese estúpido reloj de arena del cual os hemos sacado, y no he escuchado un maldito gracias. Ya está bien de que nos griteis y que os echeis encima nuestra cada vez que hacemos algo mal. Hemos estado todo el puto tiempo preocupadas por vosotros, nos hemos enfrentado a Dexter, luego hemos saltado por el acantilado y un calamar gigante nos ha dejado el cuerpo pegajoso, y por si fuera poco el idiota de Brad estuvo conmigo para usarme, es el otro hijo de Ares, y a Lucía casi le ataca un minotauro.

Ari está roja de rabia. Está harta de que cada dos por tres les echen la bronca a ella y a Lucía. Sin decir nada más se gira y se vuelve a su amiga.

-Antes de lo acordado quiero ir a casa a ducharme
-No creo que haya tiempo-comenta Lucía
-¿Qué queréis decir?-pregunta Liam
-Aquí-Ari se señala a ella y Lucía-las tontas teníamos un plan
-Quizá la confianza que tenemos en vosotros podriais tenerla en nosotras-murmura Lucía

No dicen nada más, ambas se dan la vuelta y comienzan a andar

-¿A donde vais?-pregunta Louis
-Tenemos un plan-grita Lucía sin girarse

Las dos chicas salen del maldito laberinto, cuando salen ven a Poseidon, Dioniso, Apolo y demás dioses ahí. Las chicas saben que Zeus no debe de andar lejos. A los pocos minutos los chicos salen y van hacia sus padres.
Lucía y Ari se quedan en el medio y los dioses comienzan a susurrar, cosa que las pone incómodas

-¡Aquí están!-Ari y Lucía reconocen esa voz. Zeus. En efecto. El dios se abre paso entre los demás hasta llegar al centro, donde las señalan-Vosotras dos sois las responsables de robar mi rayo y que ahora este en manos de Ares. Desde que descubristeis este mundo sólo habéis traído desgracias, comenzando por que dos de mis nietos se enamorasen de vosotros-Lucía agacha la mirada avergonzada y Ari aprieta los puños. Es injusto-ahora pagareis vuestro merecido. Seguireis recordando cada día vivido, y os atormentaran pesadillas día y noche, y seguireis amando a mis nietos, pero ellos no sabrán de vuestra existencia, y nunca jamás volvereis a verlos.
-Abuelo...-comienza Louis, pero Zeus no le deja terminar, le lanza una mirada de advertencia
-Al menos dejales despedirse-dice Apolo-Quieras o no, padre, estas jovencitas han cambiado la vida de tus nietos. Dejales despedirse
-¡No!-dice Ari seriamente
-¿Como?-pregunta Niall sorprendido
-No seais tan tontas, humanas-bufa Zeus.
-Y dale con que somos tontas-suspira Lucía-No somos tontas.
-No nos vamos a despedir de los chicos porque seguimos teniendo el rayo

Lucía y Ari se quitan el zapato derecho y de cada uno cae un trozo de rayo. Los juntan y se lo lanzan a Zeus y después se ponen el zapato

-¿Cómo se siente al saber que los humanos no somos estúpidos, Zeus?- le desafia Lucía- Le dimos a Ares uno falso-Lucía se encoge de hombros
-Ares sabía que iríamos a salvar a los chicos, pero no se esperaba un rayo falso
-Y ahora, como no queremos más líos ni nada nos vamos-dice Lucía-y no creo que esa maldición sirva, ya nos vamos nosotras solas-comenta mirando a Zeus, el cual está perplejo

Sin decir nada más las dos chicas salen de allí, sin ni siquiera mirar a los chicos. Se acabo todo.

Caminan unos cuantos metros hasta que ven su coche. Suponen que lo habran traido los dioses así que se montan en él.

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